jueves, 22 de noviembre de 2012

Trucos para corregir tus facciones con el maquillaje


Sabes cómo conseguir que tu cara parezca más delgada o darle una forma redondeada? ¿Cómo hacer las correcciones para resaltar pómulos o disimular zonas según la forma de tu rostro? 

El secreto de las correcciones faciales está en la creación de luces y sombras en zonas concretas del rostro. Ten en cuenta una regla fundamental: cuando aplicas un color oscuro, hundes o disimulas la zona, y cuando aplicas un tono claro, la resaltas e iluminas.
¿Qué necesitas para corregir? Depende de la técnica que prefieras, pero fundamentalmente lo básico, ya que puedes aplicar el color de varias formas.
  1. La primera, con dos tonos de base de maquillaje (el tuyo natural y otro más oscuro) y un iluminador.
  2. La segunda, con lápices de ojos, dibujando las líneas de corrección para luego difuminarlas y crear el efecto sombra/ luz. Esta es una opción por la que apuestan muchos maquilladores y los Khol Pencil de Max Factor son perfectos, por su textura blanda se difuminan fácilmente, de forma que un blanco y un marrón son lo único que necesitas.
En ambos casos necesitarás una esponjita de maquillaje para batir el color y que se pierdan los cortes, creando un efecto natural. Al terminar las correcciones de la base, puedes matizar cualquiera de estas dos técnicas con sombras claras y polvos bronceadores, para dar más volumen a las formas y sacarte partido con un efecto duradero.
Una corrección para cada tipo de rostro
El rostro ideal por excelencia es el ovalado, por la armonía de sus formas. Así pues, con las correcciones vamos a tender a simular esta forma en otros tipos de rostro, como el redondo, el cuadrado y el alargado.

El primer paso es que apliques uniformemente tu base de maquillaje habitual por todo el rostro, si se te ha acabado o buscas uno nuevo, es la base perfecta para uso diario, pues hidrata y protege la piel, dejando un acabado resistente e impecable.
Rostro redondo
El rostro redondo es el que más correcciones necesita para crear volúmenes y formas. Puedes conseguirlas fácilmente con el hundimiento del pómulo y el estrechamiento de la mandíbula.
  1. Añade oscuridad en el hundimiento del pómulo, desde la parte posterior de la patilla, en dirección diagonal, hasta la comisura de la boca, en sentido descendente. Añade un poco también en la parte alta de las sienes. Bate para fundir los cortes.
  2. Aplica iluminador debajo de los ojos, en el centro de la frente y un poco en la barbilla para centrar la atención al centro del rostro, y difumina con la esponja.
  3. Afina el rostro aplicando polvos bronceadores mate justo debajo del hueso del pómulo y en forma ascendente hacia las sienes y ligeramente por encima de las cejas.
  4. Aplica colorete, nunca en trazos circulares, sobre el centro de la mejillas, en ángulo ascendente sobre las mismas.
  5. Dale a tus cejas una forma angulosa, ni redonda, ni recta.
  6. Ayúdate del peinado: disimula la forma del óvalo volviendo las puntas hacia adentro y añadiendo volumen a la parte superior de la cabeza.
Rostro cuadrado
Las proporciones de los rostros cuadrados son más o menos igual de anchas en las zonas de la frente y la mandíbula, el objetivo es conseguir un poco de dulzura y redondez.
  1. Para dulcificarlo, corrige los extremos añadiendo oscuridad desde el pómulo hacia abajo, hasta la línea del óvalo y en la frente, en las zonas externas laterales. Márcalo un poco con el lápiz o el maquillaje más oscuro y matiza con polvos bronceadores como Bronzing Powder de Max Factor.
  2. Añade puntos de luz en la zona T con Mastertouch Concealer o el Khol Pencil blanco, en el centro de la barbilla y en el hueso de la ceja, difumina.
  3. Marca el colorete sobre las mejillas, bien difuminado, en forma de nube.
  4. Cuando te peines deja caer algo de cabello sobre la frente y a los lados del rostro.
Rostro alargado o triangular
Para "acortar" visualmente un rostro alargado, la clave está en aplicar la corrección oscura desde las sienes a la zona central de la frente, y desde las mandíbulas al mentón, es decir, de fuera hacia dentro.
  1. Difumínalo bien ayudándote de la esponjita y los polvos bronceadores, para que no se note el cambio de tono y ayude a crear un efecto óptico que reduzca la altura del rostro.
  2. Ilumina el corazón del rostro, intentando dar ilusión de redondez.
  3. Aplica el colorete de forma horizontal, desde el centro del moflete hacia fuera. Elige tonos rosados o melocotones que ayuden a endulzar la expresión.
  4. Resalta ojos y labios para centrar la atención en estas zonas y delimitar el rostro.
  5. Perfila las cejas de forma arqueada, redondeada.
  6. Elige un peinado con flequillo, volumen a los lados y no demasiado largo.
Rostro oval
Ya que es la forma ideal, nos limitaremos a ensalzar sus líneas naturales.
  1. Ilumina la parte alta del pómulo, la zona T y la barbilla.
  2. Oscurece la zona del hundimiento.
  3. Aplica el colorete sobre la zona del hundimiento, hasta la sien, abarcando también la parte alta de la mejilla, para dar un efecto saludable.

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